Thursday, October 23, 2008

Yo soy Coma Berenices

Los que me conocen saben que la astrología me produce urticaria. Los que me conocen más, saben que el bactrim lo hace mucho más rápido. Considero que existen dos tipos de astrólogos: los que mienten deliberadamente y los que mienten creyendo que lo que afirman es verdad. (Para una explicación detallada de la astrología y su respaldo empírico, recomiendo este post del blog VisiónE.)


Sin embargo he de confesar que sí tengo un signo astrológico, aunque éste no forma parte del zodiaco ¿Que qué ese el zodiaco? Pues esa región del cielo nocturno en la que se pueden encontrar el sol y los planetas, con lo que el signo astrológico viene a ser la subregión del zodiaco en la que el sol andaba paseándose el día en el que, por pura casualidad se nos ocurrió nacer. Claro que para suponer que el sol se pasea, hay que hacer una abstracción mental precopernicana e imaginarse que es el sol, con una masa trescientas mil veces superior, el que gira alrededor de la tierra, como un elefante en torno a una hormiga. Pero eso es lo de menos. Ustedes por favor imaginen que la tierra está estática en el centro de la esfera celeste y que son el sol, la luna, los planetas y el fondo de estrellas los que se mueven en torno a nuestro mundo ¿Les parece una forma demasiado primitiva de conceptualizar la realidad? Por supuesto que lo es, al igual que la astrología.


300px-Coma_Berenices_constellation_map.pngPero por favor, volvamos a lo de mi signo, ya que si no me clasifico en una celeste casilla de ese estrecho universo medieval no va a haber mucha oportunidad de que las personas que no me conocen puedan emitir juicios acerca de mí: mi signo es Coma Berenices, una constelación que se encuentra al norte, atrás de la Osa Mayor, si entendemos por atrás el lado opuesto a la constelación de Draco y la Osa Menor (esa que nos presta con la punta de su cola el agradable servicio de permitirnos prescindir de una brújula y aun así saber para donde vamos).


Claro que, al estar fuera del zodiaco, las probabilidades de que el sol haya andado por ahí el día en que nací, son casi nulas. Pero por favor, créanme que de alguna manera el sol se las arregló para desviarse de su habitual recorrido durante unas horas y pasar por encima de las estrellas de esta constelación. Me parece que pedir que me crean esto es tan razonable como pedir que acepten que la astrología es una teoría científica, como alguna vez afirmara Michael Behe.


Aun cuando no es pequeña, Coma Berenices no contiene astros muy brillantes, por lo que no es una constelación muy 200px-Blackeyegalaxy.jpegimpresionante, sin embargo, si observamos con los instrumentos adecuados, podremos ver que, como toda constelación que se sienta orgullosa de serlo, Coma Berenices tiene impresionantes objetos tales como galaxias, Cuásares y, por supuesto, estrellas.


Si no tienen algún telescopio a la mano, pueden observar todos esos objetos en el Google Sky o en alguna enciclopedia o base de datos de astronomía. Pero es más fácil si se limitan a confiar en mí cuando les digo que existen y que están ahí, con lo que será fácil que me crean también cuando les digo que Coma Berenices no existía como constelación antes de la era helenística ¿Qué cómo puede ser eso? A continuación lo explico, y de paso, la razón por la que Coma Berenices es mi signo.


Resulta ser que hace muchos años, de esos que se miden contando los paseos que el sol hace por el zodiaco, que hubo un señor llamado Alejandro, que tuvo la ocurrencia de creer que tendría vida suficiente como para conquistar todo el mundo conocido, cosa que probablemente habría logrado de haber tenido tiempo suficiente, ya que el financiamiento corría a cargo de los pueblos conquistados. Pues bien, este señor puso manos a la obra hasta encontrarse con el único enemigo al que no podía vencer: el final de su propia existencia, quien llegó antes de que hubiera pensado a quien dejar a cargo de sus terrenitos. Sucede que entonces, todos sus generales se sintieron con derecho a ser el sucesor y, en consecuencia, el otrora imperio se dividió en un racimo de reinos díscolos, cuyos dirigentes (y sus sucesores) gustaban de practicar el viejo deporte de guerrear unos contra otros.300px-Diadochen1.png


Resulta que, el general que se quedó con el mando que el reino que hoy conocemos como Egipto, era un tal Ptolomeo, que heredó el reino a su hijo Ptolomeo quien, a su turno se lo heredó a su hijo Ptolomeo (y no lo critico, ya que yo soy hijo de Antonio, padre de Antonio y hermano de Antonio). Este tercer Ptolomeo se casó con Berenice, quien en ese entonces era princesa del vecino reino de Cirenaica que mediante ese matrimonio pasó a formar parte del reino de Ptolomeo.


Nuestro amigo Ptolomeo, para no desentonar con la costumbre de sus antecesores, emprendió una guerra en contra de Seleuco, soberano del imperio Seleucida, con el banal pretexto de que éste había asesinado a su hermana Berenice (como que estos macedonios no tenían mucha imaginación para poner nombres) y a su sobrino. Ese Ptolomeo no era muy aguantador que podamos decir. Por lo menos hubiera argumentado que Seleuco estaba desarrollando armas de destrucción masiva o algo peor. Como sea, la guerra se tardaba, y Berenice empezó a preocuparse, por lo que tomó una medida desesperada: le ofreció a la diosa Afrodita su cabellera a cambio de que ésta le regresara a su esposo sano y salvo, pero sobre todo, victorioso. Yo no veo que este sea un gran sacrificio, ya que tengo amigos que se quitan la cabellera por apuestas de futbol, pero parece que a Berenice su cabellera le importaba de verdad.


Al parecer Ptolomeo era mejor general que Seleuco, ya que ganó la guerra y regresó al Egipto postalejandrino-ptolemaico, no digo que sin algunos rasguños, pero vivo y victorioso, como su esposa había pedido, por lo que ésta, después de darle el abrazo de bienvenida, se cortó la cabellera y la depositó en el templo de Afrodita. 477_444_10.jpeg


A la mañana siguiente, alguno de los beatos que solían frecuentar el templo, se dio cuenta de que la cabellera de Berenice ya no estaba ahí, y como suele ocurrir en estos casos, la noticia no tardó en llegar a los reyes del país, quienes inmediatamente ordenaron investigar el hurto para castigar al culpable, hasta que alguien, parece ser que el astrónomo real, les explicó que en sus observaciones nocturnas había notado la aparición de una nueva constelación, y que dada la coincidencia con la desaparición de la cabellera, la explicación más lógica y natural era que Afrodita había aceptado el regalo y lo había colocado en el cielo. Como todo parece indicar, ni Ptolomeo ni Berenice habían leído El mundo y sus demonios de Carl Sagan, ni habían escuchado hablar de la Navaja de Occam, por lo que quedaron bastante conformes con la explicación de su astrónomo.


Ahora sí, creo que queda fácil explicar por qué Coma Berenices es mi signo. Sucede que yo nací exactamente un día en el que los rayos del sol tuvieron la suerte de posarse sobre la cabellera de Berenice y de ese simple hecho puede asumirse cualquier cantidad de suposiciones sobre mi persona, sin miedo, que yo las firmo.

17 comments:

Bugman said...

Dicen que los de Coma Berenices tienen tendencia a desarrollar lunares en los tobillos, que les aterrorizan las máquinas hidrolavadoras y que son muy buenos entomólogos.

Bugman said...

Disculpe, le acerté en todo, ¿verdad?

Anonymous said...

Bugman: En todo sí, excepto en lo de “Dicen…”

Un abrazo
(Antonio)

TheJab said...

Ok.

Me gustó, pero no tengo comentarios al respecto.

zalakain said...

Hay situaciones en las que uno no sabe qué decir porque las palabras que pugnan por abrirse paso entre el magma mental producen en el pensante la estupefacción derivada de la creencia de que lo que cree es lo contrario de -o algo incompatible con- lo que está a punto de decir.

Es lo que me está pasando con México. Yo creo en la democracia y en el valor de la negociación como instrumento y modelo de conducta. Pero los espeluznantes sucesos que ahí -los reportajes acerca de ellos- son de leer, hacen válida la cuestión "tiene sentido un estado de excepción en el que la violencia crónica se erradique mediante una acción violenta de alcance nacional?".

Supongo que la búsqueda de respuestas en cuestiones relativas al sexo de los ángeles o la astrología es una situación similar (uno no sabe qué decir).

Blas Torillo said...

¡ Y mi hija se llama Berenice !

Ja. Salu2

PS. Bugman es un sabio!... jaja.

Antonio said...

The Jab: la falta de comentarios dice más que suficiente. Gracias por asomarte.

Zalakaín: Aunque te parezca raro, yo me entero de las cosas terribles que ocurren en mi país por medio de la radio, la televisión y los periódicos. Vivo en una de las ciudades más peligrosas, según los medios, y en una de las zonas en las que viven los narcotraficantes y sus lavadólares, y sin embargo no he escuchado ni un sólo balazo, con excepción de los festejos del año nuevo. Como diría Sabina:

Ni todos los Vascos van con metralleta,
Ni están todos locos por ser de la ETA,
Habrá unos que no, habrá otros que sí.
Si ha estado usté ahi, habrá comprobado
que el problema Vasco es muy delicado,
es muy complicado.

¿Tiene sentido un estado de excepción?

Claro que sí.

Tiene el mismo sentido que el de acabar con una enfermedad matando al paciente.

Lo siento pero tendrán que perdonarme. Como bien conjeturó el buen Bugman, los que nacimos bajo el signo de Coma Berenices tenemos tendencia a cultivar el gusto de ver el sol pasar sobre la Cabellera de Berenice mientras otros pelean nuestras batallas. Siempre quedará el recurso de disfrutar del botín, si las ganan, o de decir que no eran nuestras, si las pierden.

Blas: ¡Caramba! La mía también.

Un Abrazo.

Anonymous said...

Interesante post, y de hecho ya sabia algunas cosas de ello, pues mi nombre precisamente es berenice y naci claro en octubre, jajaj, y coincidentemente tengo un lunar en el tobillo, esa no me la sabia!!!

Antonio said...

Anonymous(berenice): pues bienvenida a mi blog y feliz cumpleaños.

Un Abrazo.

zalakain said...

Tu respuesta (me parece que) da a entender que estoy justificando el estado de excepción, lo cual no es es el caso.

Tomar el ejemplo de Sabina no deja de ser una toma de postura, pues Sabina, aunque se hace el distante, la toma, viniendo a decir: ETA es una minoría, no le den más vueltas: el País Vasco es español.

No seré yo (absentista de pro) quien proponga el echarse a la calle , es sólo que siendo que delenda est carthago suena tan belicista, me sorprende la ausencia en tus posts de esa (aparente: aquí hay noticias al respecto cada dos por tres) realidad.

Tampoco quiero darle muchas vueltas, es sólo que no sabía que hacer con el rabo y me puse a espantar moscas con él.

Antonio said...

Zalakain: No pretendí dar a entender eso. Tú preguntaste "tiene sentido un estado de excepción en el que la violencia crónica se erradique mediante una acción violenta de alcance nacional?" y yo puse mi opinión. Ahora veo que tu pregunta era retórica, pero creo que esa no es la solución en el México actual.

Y debo decirte que esa pregunta no es poco común en México. Todos los días me encuentro con personas que argumentan que se necesita mano dura para sacar a México de la situación actual. Tengo mis opiniones al respecto y creo que mejor voy a escribir un post sobre el tema (ojalá puedas comentar también ahí), aunque puedo adelantarte que considero que la violencia no es el problema de fondo, sino una manifestación de otro problema mucho más grave y que no se puede erradicar con ninguna acción violenta.

Lo que percibí de tu comentario fue el siguiente cuestionamiento, y por favor corrígeme si estoy mal: ¿Cómo es posible que estés hablando de astrología cuando tu país vive una ola de violencia tan terrible?

Y ya que hablamos del sexo de los ángeles ¿Cambiaste de blog? El acceso que tengo para navegar está muy restringido y no he visto RSS de tu blog intruoso.

Un Abrazo.

Kix said...

No creo en horóscopos para nada, y los "astrólogos" estilo Amira me producen vómito.

Donbeto said...

Aunque banal, querido Toño, deliberadamente, quiero hacerte notar las dos horrografías en tu texto. Créeme que solo me pongo quisquilloso en esos asuntos con mis propios dislates y con los de escritores, que como tú, habitualmente escriben bien y que además aprecio .
...pero bueno, como dicen los dermatólogos ¡Al grano!.
No deja de tener un cierto encanto narcisista -aunque pendejón- el que un individuo, por lo demas anodino, crea que su fútil existencia está interconectada con la innegable grandilocuencia sideral.
Por mi parte, lo del extravío de la cabellera de Berenice ofrece posibilidades psicoliterarias muy atractivas si especuláramos que el astrólogo real era un fetichista del pelo que pasó incontables horas de placer auxiliando su apego a Onán con los mullidos capilares.
Finalmente, aunque me simpatiza el comentario de Zalakaín, creo que el que habitantes de nuestra esquizoparanoide patria, como pudiera ser tu caso, puedan seguir manteniendo sus intereses y especializaciones, pudiera reflejar no solo negación sino, también, que la violencia no está tan generalizada como algunos locos creemos...ojalá.
Abrazo constelado

zalakain said...

Pues la verdad es que no, Antonio, el cuestionamiento no es ése. Es otro, aunque formalmente parecido, el contenido es otro: hablar de astrología no excluye hablar de la realidad cotidiana.

Supongo que un astrólogo o alguien aficionado al asunto (no es mi caso por ahora: probablemente seguiré siendo lego en el asunto porque me aburre) diría que para hablar de astrología es necesario hablar de la realidad, porque es una forma (la astrología) de conocer cómo/por qué la realidad se configura. Y, en ese sentido, yo coincidiría gustoso con el astrólogo: uno puede hablar de astrología (o de lo que quiera) y de la realidad cotidiana.

Antonio said...

Kix: Madrina, y los del otro estilo ¿Qué te producen?

Don Beto: Gracias por considerarme "escritor", pero no me quedó claro cuales fueron mis dos horrores ¿Ortográficos o de redacción?

La astrología práctica se basa en 2 consideraciones:

1) Asumir que los astros tienen influencia sobre nosotros (o que estamos interconectados con la grandilocuencia del cosmos, como señalas), y...

2) ...que contamos con la(s) técnica(s) necesaria(s) para hacer predicciones a partir de esa consideración.

La consideración (1) es, como dices divertida y difícil de tomar en serio para nosotros, los pequeños hombres de mente cerrada intoxicados con elevadas sobredosis de racionalismo. Sin embargo, es una cuestión que, replanteada, puede ser una adecuada pregunta científica y se pueden diseñar experimentos para probarla (cosa que ha ocurrido, aunque sin resultados concluyentes, al momento).

Pero la consideración (2) no es una pregunta científica, sino una afirmación sin sustento, y de la cual vale pitorrearse mientras no se demuestre plausible (siempre que podamos controlar el efecto vomitivo como el que algunos de sus exponentes producen en Kix, o los ataques de risa que producen en gente como yo).

Créeme que no había pensado en ese destino para la cabellera de Berenice. Mi ingenuidad me había llevado a imaginarla en el mercado negro, siendo era tan hermosa como la cabellera que me inspiró a escribir este post.

Soy un ingenuo incorregible. Pero no porque no sea capaz de imaginar el onanismo fetichista de un nerd precristiano, sino por creer que existe en nuestro país un problema mucho más grave y difícil de erradicar que la violencia coyuntural que vivimos (con esta frase me sentí analista político de la página editorial de "El Norte"), sino porque creo que nuestro país tiene remedio.

Zalakaín: Sí, el cuestionamiento era parecido pero no igual.

Curiosamente, los astrólogos que he visto no hablan de la realidad si no es por medio de ambigüedades. Excepto cuando la realidad ya ocurrió.

Un Abrazo

Donbeto said...

"los que mienten deliVeradamente"
y
"con el Vanal pretexto"

Antonio said...

Don Beto: ¡Gracias!

Un Abrazo