Thursday, June 25, 2009

Anular el voto, voto en blanco




Tan pronto como el servicio público deja de ser la principal ocupación de los ciudadanos, y éstos quieren servir con su bolsa antes que con su persona, el Estado se encuentra ya muy cerca de su ruina. ¿Es preciso ir a la guerra? Pagan tropas y se quedan en casa. ¿Es preciso ir al consejo? Nombran diputados y se quedan en casa. A fuerza de pereza y de dinero tienen, en fin, soldados para esclavizar la patria y representantes para venderla.
Juan Jacobo Rousseau, El Contrato Social. Capítulo XV


* * *



La semana pasada se reventó una llanta de mi auto ¿La causa? Pasé por un bache que hizo brincar mi auto de tal forma que uno de los lados fue mordido entre el pavimento y el rin con suficiente fuerza para romper la banda de refuerzo. La responsabilidad del mantenimiento de mi auto es sólo mía, pero en lo que a la calle Ocampo se refiere, es del gobierno municipal, por lo que acabo de sumar una más a las razones para anular mi voto en la elección de este 5 de Julio.

Ya sé que esta razón suena ridícula, pero sumada a las miles de razones que escucho y leo todos los días, redondea cerca de un millón de motivos para anular mi voto:

- En la elección del 2006, el gobierno federal, en complicidad con el IFE, el TRIFE y demás amigos del innombrable, perpetraron un fraude electoral. En esta ocasión mejor voy a anular mi voto.

- En una guardería del IMSS en Sonora, decenas de niños murieron en un incendio. Se sospecha de contubernios y negligencia. Otra razón para anular mi voto.

- El peje no tuvo empacho en imponer a un títere como candidato del PT para que los electores voten por él, con la promesa de que al ganar va a renunciar a favor de la candidata del PRD que la dirigencia de este partido se negó a aceptar. Podría oponerme votando por alguna otra opción pero creo que mejor anulo mi voto.

- El gobierno federal, en el marco de la lucha contra el crimen organizado, encarcela a alcaldes y policías de municipios gobernados por la oposición. Puede decirse que es parte de las funciones normales de gobierno, pero desagrada que ocurra en tiempos de campaña electoral. Anulo mi voto.

- Los diputados, sin importar quienes ni de que partido, son muchos, cobran mucho y no hacen nada bueno por el país. No voy a respaldarlos votando por nadie. Voy a anular mi voto.

- Calderón se niega a devolver la secuestradora francesa a su país, lo que es una descarada estrategia electorera, por lo que anularé mi voto. Si se le hubiera ocurrido enviarla a Francia, yo manifestaría mi descontento anulando mi voto.

- La actual crisis económica es la más fuerte de que se tenga memoria. Los gobernantes prometieron que habría más empleo, pero hay menos. Los voy a castigar anulando mi voto.

- Es tan malo el giro como el colorado, e incluso el verde, que propone matar a los secuestradores (y hacer más probable que me maten para reducir el riesgo de ser atrapados) y que todos paguemos las medicinas que el IMSS y el ISSSTE no puedan proveer. Lo único que me queda es anular mi voto.

- No se permiten las candidaturas independientes. No se permite la reelección de diputados y senadores. Los partidos políticos son meras agencias de colocaciones en puestos públicos con cargo a mis bolsillos. Los organismos supuestamente ciudadanos, como el IFE, no me representan ni me hacen caso. Todos los políticos mexicanos son corruptos. Ya estoy harto. No importa lo que me digan, yo voy a anular mi voto.

- Hace mucho calor. Más me vale levantarme temprano para no sudar mucho mientras hago cola en la casilla para anular mi voto.

La campaña que se está dando para anular el voto es todo un éxito. Ha salido del Internet y ha invadido los editoriales de los periódicos y las conversaciones de sobremesa, incluso ha provocado reacciones en la clase política. Sin embargo, hasta el momento no he encontrado un solo argumento válido para seguir esa sugerencia.

Las principales razones de la campaña para anular el voto hacen referencia al hartazgo de la ciudadanía por la corrupción e ineficacia de los funcionarios públicos en todos los niveles, poderes y partidos de gobierno.

Creo que el hartazgo es real y por primera vez llega a las clases medias y toca a líderes de opinión. Tengo mis ideas acerca de esto y pienso que el movimiento por anular el voto es el primer indicio de que la sociedad mexicana empieza a despertar de un letargo que está por cumplir el siglo. Entiendo y comparto al 100% las razones del hartazgo, pero no soy capaz de comprender el mecanismo social propuesto que va del acto de anular al resultado de mejorar el sistema político contra el cual pretende manifestarse.

Varias veces he expuesto argumentos en contra de esta idea y nunca he recibido una respuesta que los rebata. Lo único que he recibido como respuesta ha sido la reiteración del hartazgo, y la repetición de todas las cosas malas que el régimen de partidos nos ha traído, así como referencias a los derechos que tenemos como votantes y la pregunta acerca de por quién voy a votar yo o que voy a hacer para mejorar las cosas en lugar de anular.

Debo decirlo. Lo he expresado en comentarios de otros blogs y sería hipócrita si no lo dijera aquí. Hasta ahora no he visto razones que no puedan reescribirse como una reacción visceral al deficiente funcionamiento del gobierno mexicano. Pareciera que lo que están buscando es que llegara un mesías capaz de resolver todos los problemas sin mancharse (difícil, pero posible) y sin necesidad de que la ciudadanía se involucrara en los asuntos públicos (remotamente posible, tal vez si restauramos alguna de monarquías que hemos sobrevivido en tiempos históricos).

Voy a exponer aquí las razones por las que considero que la anulación de los votos no es una medida adecuada. Sólo voy a analizar las razones a las que les concedo cierta verosimilitud, ya que refutar todas las frases (no me atrevo a llamarlas argumentos) que se usan para iniciar el mantra de “…, otra razón para anular mi voto el 5 de Julio” me tomaría demasiado tiempo (y a la velocidad a la que escribo, no me permitiría concluir otra entrada que quiero terminar antes del cierre del próximo Circo del Absurdo).

En algunos casos, se plantean objetivos prácticos, como hacer que se reduzca el dinero que reciben los partidos, la cantidad de diputados y senadores, los sueldos de los funcionarios públicos, y cosas así.

Veamos. Si la motivación para anular el voto es evitar que el dinero de nuestros impuestos llegue a los partidos, lo primero que hay que ver es si anular el voto es realmente efectivo ¿Cómo se decide la cantidad de dinero que se reparte entre los partidos y cuál es el método para elegir cuanto le toca a cada uno?La respuesta está en el artículo 41 de la constitución (el que no la tenga, la puede bajar de http://www.cddhcu.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf). El monto total es el 75% del salario mínimo del DF por cada ciudadano empadronado por año (Art. 41, inciso II,a) y se distribuye entre los partidos con una fórmula que incluye una parte igual (30%, que se reparte igual a todos los partidos) y el resto proporcional a los votos obtenidos para la elección a diputados en la elección anterior.Es decir, que desde el punto de vista legal, a los partidos no se les reduce ni un centavo lo que reciben por efecto de la anulación del voto. Lo que sí ocurre, es que la conformación de la cámara de diputados será establecida según los votos que logren obtener los partidos. Si la porción informada de la sociedad opta por anular su voto, estará dejando la elección en manos de los votantes duros, en el mejor de los casos, o de otros grupos con interés y fuerza para manipular la elección, como pueden ser los narcotraficantes. En ambos casos, los partidos grandes seguirán recibiendo el 30% del 75% del salario mínimo por cada empadronado durante un año, casi sin sudar, y el 70% del mismo monto, por los votos que logren captar por acarreos e incondicionales ¿De verdad quieren eso?
En todo caso, la campaña debería ser para borrar nuestro registro del padrón, cosa que no podemos hacer de forma tan fácil como anular nuestro voto, aunque sí podemos exigir haciendo mucho ruido, como el que ha hecho en Argentina la campaña por la apostasía.

Es que, al final, lo que importa son las consecuencias de nuestras decisiones. Actuar movidos por el amor propio puede ser muy agradable pero las consecuencias de esos actos podrían no serlo tanto. Antes de decidir votar en blanco hay que considerar que tan probables son los siguientes escenarios:

1.- El voto duro va a dominar esta elección, por medio de acarreados, amenazados, votos corporativos, y todos los vicios de la época del carro completo priista. Los votos nulos van a facilitar esto.

2.- Como una variante de lo anterior, los capos de la droga pueden comprar posiciones estratégicas en la administración pública y en el congreso sin necesidad de recurrir a gigantescos sobornos. Hace unas semanas volvimos a ver en Monterrey como las mafias del crimen organizado están movilizando grupos para crear problemas. No creo que eso sea gratuito. En febrero se dijo que cada manifestante recibía 500 pesos por día, pero para ir a votar por el candidato que se les señale, los mismos cobrarán menos, dado que no tienen que arriesgarse a ser detenidos o golpeados, ni a pasar todas esas horas en la calle bajo el sol.

Se argumenta que el objetivo es hacer que los políticos se den cuenta del repudio que de la sociedad. Estoy de acuerdo con esto, pero ¿Anulando el voto? Eso significa que vamos a premiar a los grupos que tienen más posibilidades de ganar la elección facilitándoles las cosas y sentarnos a esperar que lo consideren un castigo.

O no sentarnos, podemos llevar la protesta más allá del día de la elección, distribuir listas de contactos de los congresistas elegidos, enviarles las propuestas de ley que queremos que impulsen y nuestras sugerencias de preferencias, organizar manifestaciones frente a sus oficinas cuando sea notorio que actúan por consigna de su partido y formar verdaderos frentes ciudadanos que nos lleven a una auténtica representación. Sería deseable que los movimientos para anular el voto tuvieran esa intención de seguimiento pero lo veo poco probable. El movimiento aglutina agendas muy diferentes: hay antipejistas furibundos que van a anular su voto para manifestar su hartazgo contra los descarados pejistas, bejaranistas y padiernistas, (que de todas formas ya no cuentan con la estructura del mermado PRD y sólo se apoyan en los membretes del PT y convergencia, por lo que sin importar lo que pase de aquí al 5 de Julio, ya no representan ningún peligro para México), y hay enojados anticalderonistas que van a anular su voto como protesta contra el fraude del 2006 para demostrar que a ellos no les cuadra que haiga sido como haiga sido), padres de familia molestos por la impunidad con que el sindicato de Elba Ester manipula el sistema educativo y todo el espectro intermedio. Los religiosos para quejarse de la falta de libertad religiosa, y los librepensadores para quejarse de la alianza PAN-Icar, los liberalistas económicos están enojados porque la política económica interviene en los mercados, mientras los izquierdistas se quejan de que la política económica es favorable a las elites empresariales. Sólo vean la propuesta de http://www.movimientoalsocialismo.com.mx/archivos/elecciones/plataforma.html ¿Qué futuro tiene un movimiento que aglutina grupos que no tienen en común más que el “estoy harto” en contra de todo?

También me han preguntado qué es lo que propongo. Para empezar creo que la anulación del voto es una solución falsa si se la toma como la única acción a efectuar. Además, sólo porque yo no sea capaz de proponer una alternativa no significa que tenga que agarrar la primera que me ofrecen. Pero sí soy capaz. La verdadera solución tendría que pasar por darle seguimiento cercano a los funcionarios. Aunque parezca un chiste, los diputados son los más fáciles de fiscalizar por los ciudadanos porque viven entre nosotros (todavía). No considero un pecado organizar marchas en la vía pública siempre y cuando éstas tengan objetivos claros y específicos.

Pero, nada más para que vean que no soy un antianulacionista aferrado, voy a proponer un reto: una sola iniciativa ciudadana que esté dispuesta a mancharse las manos, a publicar listas de diputados y senadores, con teléfonos y correos electrónicos, a recabar propuestas ciudadanas de modificación a las leyes, que se plante frente a las oficinas de los funcionarios hasta ser recibidos y a dar seguimiento, a solidarizarse contra los abusos de las autoridades, solo quiero ver una iniciativa que vaya más allá de anular los votos e irnos a sentar a esperar a que el sistema político se corrija con este hecho, y yo anulo mi voto y me uno a ella.

Pero no veo ninguna así. Sólo como ejemplo, en el sitio http://www.votaenblanco.org.mx/ no hay más propuesta que anular el voto, anunciarlo por Internet y ponerse una playera; el sitio http://www.anulatuvoto.org.mx/ indica “Hagamos nuestra parte y participemos anulando nuestros votos”, el facebook del tema (http://es-la.facebook.com/pages/ANULA-TU-VOTO/91567702237) no sale de lo mismo, mientras que Denise Dresser (http://www.proceso.com.mx/opinion_articulo.php?articulo=69502) explica magistralmente lo que no hay que hacer pero no lo que hay que hacer, como si la inacción fuera a producir los resultados adecuados.

Me parece que si nos dejamos llevar por el coraje sin aplicarnos con inteligencia, vamos a descubrir un día que hubo quienes aprovecharon nuestra molestia para erigirse en la nueva elite dominante. Después de todo, ya ocurrió más de una vez. Y la última elite se mantuvo en el poder por 70 años sin dar la más mínima muestra de necesitar legitimarse con nuestra aprobación explícita.


23 comments:

Sidurti said...

Eso de Votar en blanco me recuerda a una propuesta de un compañero de la fac. ante la invasión de Irak, cuando se proponía el boicot a EEUU:
"Vayamos a los Mc. Donald´s, pidamos comida y vayámos sin pagar, así ellos pierden...."
Si, es una forma absurda de manifestarse, no ganamos nada ni hacemos perder nada al otro; sí, la sociedad está harta, estamos harta de vernos en este juego donde no nos sentimos reflejados ni mucho menos beneficiados pero tenemos las manos atadas.
Pero la culpa es de nosotros, por manternos alejados, apáticos y conformistas con aquellos que están ya en algún puesto.Bien pregunta Denisse si sabemos quiénes son nuestros diputados, los asambleístas... En un mundo ideal diríamos que, desde ahora, vamos a cambiar y ser más exigentes.En un mundo ideal.

Pereque said...

Los sitios Web de ambas Cámaras tienen directorios con información de contacto para diputados y senadores. Lo que para mi gusto está más difícil de conseguir (porque hay como tres o cuatro diarios de debates y navegar entre ellos no es fácil ni rápido) es el historial de trabajo legislativo individual.

Pero lo voy a intentar. Seguir a mi diputado federal va a ser muy fácil: todo apunta a que va a ganar Ramírez Acuña. (Sip, ESE Ramírez Acuña.)

¡Saludos!

David Moreno said...

Tienes toda la razón Antonio: el problema de la iniciativa es que no hay ninguna estrategia para armar un movimiento post 5 de julio que realmente le llevé a generar un cambio en el país.
Aún así, el ruido causado ha sido interesante....

Saludos...

Ego said...

Excelente post. El futuro se ve turbio.

Juan Carlos Bujanda Benitez said...

Antonio:

Buena entrada como siempre y muy oportuna, pero estoy en desacuerdo (en parte).

Es cierto que el solo hecho de anular el voto no cambiara nada, como no lo cambiara tampoco el hecho de votar.

Ambas medidas (votar o anular) necesitan del seguimiento que mencionas, así que el punto no es si sirve de algo anular el voto, sino que medidas se tienen que hacer después de las votaciones, independientemente de los resultados de estas.

Personalmente aspiro a que el voto nulo sea de tal magnitud que represente un segmento de la población por el cual algunos diputados vean la conveniencia de buscar su voto para el 2012 por medio de iniciativas diferentes.

Creo que la iniciativa que buscas, esta por concretarse, ojala, y de ser así, no importa en realidad que votes o anules, esta se dará sea cual sea el resultado.

Si no te molesta proseguiré este comentario en mi bitácora, ya que como ya te abras dado cuenta estoy por el voto nulo y creo que vale la pena extenderse, pero esta vez con el enfoque de la iniciativa que buscas.

Saludos.

Antonio said...

Sidurti: Esa del McDonalds es buena, por varias razones, pero sobre todo porque es de los lugares en los que no te dan la comida si no la has pagado.

Creo que la anulación del voto deja de ser absurda si se incluye en un esquema de acción más práctico. Por sí sóla sí, es absurda.

Pereque: Es correcto. Los sitios web de las cámaras tienen el listado de los congresistas, pero el contacto se limita al correo electrónico (en el caso de los diputados) y al teléfono de su oficina en el edificio del congreso (senadores). Creo que si son nuestros representantes, el contacto debe ser más directo.

Para que sea tan seguro que Ramirez Acuña vaya a ganar tiene que ser la mejor opción (o la menos mala), o bien que los que lo apoyan van a votar por él y los que no lo apoyan van a abstenerse.

David: Coincido contigo en que el ruido es interesante. Es lo más positivo que le veo a la campaña: la respuesta que ha provocado demuestra que los mexicanos ya no estamos dispuestos a conformarnos. Sólo falta ver si estamos dispuestos a tomar acción más allá de la pataleta, la cual no critico, dado que este post forma parte de ella.

Ego: Gracias por el comentario. Yo veo el futuro más prometedor, aunque creo que hay mucho por hacer.

Juan Carlos: Me voy a asomar a tu blog para ver tus argumentos, pero por lo pronto, de lo que aquí respondes, creo que la diferencia entre nuestras opiniones no está en el punto de que votar o no votar no haga diferencia en cuanto a mejora (en eso estamos básicamente de acuerdo). El punto importante es que yo considero que no votar puede ser utilizado como una herramienta para empujar la elección a favor de ciertos grupos o candidatos.

El punto de "...Personalmente aspiro a que el voto nulo sea de tal magnitud que represente un segmento de la población por el cual algunos diputados vean la conveniencia de buscar su voto para el 2012 por medio de iniciativas diferentes." es interesante. Suena a los esquemas de "estrategia evolutiva estable" que describe Richard Dawkins en El Gen Egoista. Da para análisis, aunque no para certezas.

Un Abrazo

W said...

Como siempre Toñejo un tema tan "manoseado" como éste, lo aterrizas de manera muy elegante....

Estoy de acuerdo contigo en que habrá grupos (como el narco) que aprovechen esta situación....

Para una iniciativa como la que mencionas efectivamente se necesita gente
que esté dispuesta a mancharse las manos
.... he ahí el meollo del asunto...

Vamos a suponer que decides ser el líder para arrancarla... la defines, la estructuras y convocas a todos tus conocidos (reales y virtuales) para que se unan activamente... no nada más como firmantes... gente que esté dispuesta a plantarse frente a las oficinas de los funcionarios hasta ser recibidos y a dar seguimiento...

A ojo de buen cubero.... cuántas personas crees que se unirían???

Antonio said...

W: Yo, con mi liderazgo podría reunir a unas 5 gentes. 6, tal vez (contando a mi familia).

Un Abrazo

Kix said...

Mi querido Toño... Ya ni quiero decir nada porque luego nos enojamos y mira que yo te quiero mucho, de verdad!!!

Solamente diré algo rapidísimo, no me identifico con ningun partido, con ningún candidato. Estaré en la raya, en una casilla: no es indiferencia.

Antonio said...

Kix: No recuerdo que nos hayamos enojado nunca, pero la verdad es que tengo poca memoria.

Y suerte en la casilla.

Un Abrazo.

Momo said...

Amigo Antonio. Respondo en Momeces a tu comentario y lo dejo aquí también para sumarme a tus muchos comentaristas. Disculpad la extensión, soy irrefrenable... :-)

Me alegra que te guste nuestro podcast y que sigas este blog, amigo Antonio. Pero viendo los posts y comentarios de tu blog, creo que debo decir que el honor es mío.

En España el voto en blanco apenas se utiliza. Aquí parece que la forma de ‘protestar’ es NO votar. Los políticos saben que una buena parte de los votantes que se quedan en casa lo hacen por rechazo o desinterés hacia unas políticas que consideramos caóticas, o lejanas o corruptas o de todo un poco. Pero aunque lo sepan, hacen como que no se dan cuenta. Y ya sabemos que no hay mejor sordo que el que no quiere oír…

Por otra parte el ciudadano español siente la política como algo lejano y solo acude masivamente a las urnas cuando algo le sacude fuertemente y le empuja, por ejemplo echar a Aznar haciendo que el PP perdiera las elecciones después de meternos en la guerra de Irak y mentir acerca del atentado de Atocha… o anteriormente los referéndums sobre la reforma política o sobra la entrada o no en OTAN.

El voto en blanco o en nuestro caso el NO-VOTO me parece una alternativa mejor que el votar al menos malo… sobre todo cuando todos son bastante malos y la ley electoral es todavía peor…
Sin embargo, creo, como tú según parece, que se trata de una apuesta poco comprometida, incluso cobarde.

Lo que propones en tu blog me parece mucho más comprometido y más eficiente:

“Pero, nada más para que vean que no soy un antianulacionista aferrado, voy a proponer un reto: una sola iniciativa ciudadana que esté dispuesta a mancharse las manos, a publicar listas de diputados y senadores, con teléfonos y correos electrónicos, a recabar propuestas ciudadanas de modificación a las leyes, que se plante frente a las oficinas de los funcionarios hasta ser recibidos y a dar seguimiento, a solidarizarse contra los abusos de las autoridades, solo quiero ver una iniciativa que vaya más allá de anular los votos e irnos a sentar a esperar a que el sistema político se corrija con este hecho, y yo anulo mi voto y me uno a ella.”

Creo que el compromiso ciudadano (individual o en grupos) de fiscalizar al poder es lo único que puede hacer progresar las democracias débiles que tenemos hoy día, no solo en América latina, sino en todo el mundo.
De lo contrario, nuestros políticos asumen el rol de dirigentes que-todo-lo-pueden sin dar apenas explicaciones a nadie y pasan, de servidores del ciudadano a dueños (a veces vendidos a otros poderes más oscuros) de las instituciones y los estados.

Decididamente, cuando votar no es una respuesta, quedarse en casa o votar en blanco todavía lo es menos.

Muchas gracias por tu comentario. Te mando un abrazo desde (cerca) de Barcelona.

Antonio said...

Momo: Gracias por contestar mi pregunta (y por hacerlo aquí). Entiendo que en España la anulación o la no-votación es, más que una protesta organizada, una decisión individual razonada (no-votar o votar-en-blanco) y que lo que a veces se organiza es el sentido del voto como protesta. Lo que está ocurriendo en México es un poco diferente, ya que se trata de una campaña o varias campañas con el mismo fin (incrementar el voto nulo) que no el mismo objetivo, ya que diferentes grupos de inconformes esperan diferentes resultados a partir del incremento del conteo de votos nulos.

No sé como funcionen las democracias más maduras. En Estados Unidos he visto de todo, desde apatía hasta apasionamiento absoluto (viví unos años en la frontera de México con EEUU y tuve mucho contacto con sus costumbres y estilos). Vimos a los votantes dejar que Bush Jr se reeligiera sólo porque Kerry no los convenció, igual que salir a votar en masa para demostrar que Obama los convencía o los asustaba, en la última elección.

No creo que el no votar sea cobarde. Creo que es simple apatía. Lo que se pretende con el voto nulo es que no se trata de un comportamiento apático, sino de una demostración de molestia. Mi punto es que eso no es suficiente por sí sólo, e incluso peligroso. Si toda la amenaza consiste en anular en el 5 de Julio y regresar a nuestras actividades del 6 de Julio en adelante, contnuando con nuestra costumbre de quejarnos y no hacer otra cosa, creo que el voto nulo puede ser capitalizado por gente a la que no apoyaríamos de otra forma.

Un Abrazo desde Monterrey, México.

Momo said...

El problema del voto en blanco es que puede ser capitalizado por cualquiera. En Europa los políticos son muy hábiles viendo el lado bueno de resultados electorales que les son absolutamente desfavorables.

Como tú dices, el voto en blanco, o la abstención es en España, es una decisión individual, a veces, o mera apatía en muchos casos. Nada organizado o con un propósito digamos... colectivo.

Digo que la abstención es un voto crítico cobarde porque, tal como tú explicas, solo supone quedarse en casa... critico al sistema o a los partidos, renunciando a mi derecho a votar. El día de las elecciones me quedo en casa y al día siguiente... ¡también!
Es triste, muchos lo hemos hecho, pero no vamos a ninguna parte ni cambiamos nada de este modo. Por eso creo que es cobarde.

Antonio said...

Momo: aquí también, parece que el voto en blanco va a ser capitalizado, y tengo mis sospechas de que está siendo empujado por quienes se piensan beneficiar de él.

Creo que es cierto, la abstención sí es una vil muestra de desinterés en los asuntos públicos. El voto nulo es algo muy diferente. Lo que me preocupa es que los resultados sean indistinguibles.

Un Abrazo.

Kyuuketsuki said...

Bueno, aquí puedo decir que estoy parcialmente de acuerdo. Además, ya te lo he comentado en alguna ocasión anterior, se me hacen mas ecuánimes tus posts que los de Arumazdah. No sé por que, pero últimamente les noto un sesgo político que no me gusta nada en un blog que se ha distinguido por ser escéptico y crítico; y eso hace que me sienta incómodo opinando ahí.

Así que vamos al punto siguiente: la anulación del voto. Lo veo en el distrito donde voy a votar; tengo 5 opciones: PRI, PAN, PRD, PSD Y PT. No hay candidatos registrados de otros partidos. Bien. Los cinco candidatos registrados son unos sinvergüenzas; todos tienen larga cola que les pisen, y además a dos de ellos los conozco personalmente; se la clase de persona que son.

No me siento identificado con ninguno de ellos; podría decirse, en el mejor de los casos, que las propuestas más convincentes están elaboradas por el programa político del PSD, pero su candidato es un saltimbanqui al mas puro estilo de Demetrio Sodi. Un brincolín de partidos. No puedo esperar ninguna seriedad o compromiso de una persona así. De los otros mejor ni hablamos.

Un argumento que he visto frecuentemente contra quienes piensan anular el voto, es que, como no tomas partido por nadie, entonces no tienes derecho a exigir cosas a tu representante. Y eso se me hace una aberración, como aquella insidiosa/famosa campaña de 2006 llamada "si no votas, cállate". ¿Quiere decir que no tengo derecho a exigirle respuesta a mi diputado/senador/delegado por el hecho de haber manifestado no estar de acuerdo con ningún candidato?

Ahora, se que hay grupos que pudieran estar promoviendo el voto en blanco para favorecerse. Para mí, francamente, da lo mismo. En caso de que ganara una fuerza opositora a ese grupo, no creo que fuera mucho mejor. Yo no creo en el argumento de "elegir al menos malo". Es como decir: "para cenar hay mierda de pollo, mierda de bebé y mierda de vaca. ¿Cual gustas?"

Lo que si creo es que, si tomo mi responsabilidad como ciudadano (aaaay, que profesional me oí) y voto, incluso anulando las opciones, siempre tengo el derecho de exigir que la persona que quede (por pocos votos que tenga, alguien quedará) cumpla con sus obligaciones; en el 2006 había opciones muy claras y definidas, dos rumbos distintos para el país; yo voté por el de amarillo y no me da pena confesarlo, con todo y sus ahora diarias trastadas. En una elección así podía tomar partido y definir que es lo que quería para el país; en una elección como la actual, yo veo a todos los candidatos exactamente como lo mismo.

Y bueno, siempre está algo que se menciona frecuentemente y nunca se acata: la participación de la gente en las decisiones políticas no debe limitarse al voto. Aunque ya dos o tres veces haya escuchado a "líderes de opinión" decir que, ya elegidos los representantes, debemos dejarlos "hacer su trabajo" ya que eso "es la democracia". Perdón, pero hasta donde yo recuerdo, la democracia en Grecia consistía precisamente en la participación de todos los ciudadanos en las decisiones públicas; claro que erean poquitos y cultos, lo cual les da mucho ventaja, aun a siglos de distancia, sobre nosotros.

Pues esa es mi opinión sobre el voto; comprendo perfectamente tus argumentos, pero sigo sin pensar en tomar partido con alguno porque, manipulado o no, el candidato ganador, al menos donde yo voto, hará exactamente lo mismo que cualquier otro. Así que lo importante, será exigir.

Antonio said...

Kyuuketsuki: Gracias por tus conceptos.

Reitero que no estoy en contra de anular los votos en forma general. De hecho tienes razón. Si para alcalde o delegado (por poner un ejemplo) te parece que todos los candidatos son malos y que es difícil decir cual es el peor, pues da lo mismo votar o anular.

Lo que me parece peligroso es anular como una medida de protesta contra todo y todos. Veo un peligro de manipulación que vaya a beneficiar a algún grupo en específico.

Por otro lado, cambiarse de partido no me parece algo tan grave como se suele expresar. Puede haber razones importantes para dejar un partido.

No uso ni usaré el argumento de que al no votar no tengo derecho a quejarme, principalmente porque el voto es secreto y nadie tiene que saber si voté o no y por quien lo hice.

Me alegra que trajeras el argumento del "menos malo" comparándolo con escoger entre

"...para cenar hay mierda de pollo, mierda de bebé y mierda de vaca. ¿Cual gustas?"

Vuelve a replantear la pregunta tomando en cuenta que, escojas o no escojas, vas a tener que comerte una de las tres opciones, y pagar la cuenta con todo e IVA, con la diferencia de que si no escoges estás dejando que alguien más decida cual es la que te vas a tener que comer.

En lo de los griegos clasicos, hay que acotar que los demócratas sólo eran los atenienses, y no opinaban todos, sino sólo los hombres libres, que eran una pequeña parte de la población. Esa minoría Podría haber sido muy culta, pero la decisión popular fue lanzarse a pelear contra Esparta, con terribles consecuencias para Atenas. Te invito a sacar tus propias conclusiones.

Coincido contigo en que lo importante será exigir. Pero no creo que la exigencia tenga que pasar por anular el voto. Creo que es más una cuestión de impulsar la cultura ciudadana de exigencia continua y no sólo de votar para castigar, premiar o conjurar peligros para México.

Un Abrazo.

Juan Carlos Bujanda Benitez said...

Antonio:

Mi respuesta en un nuevo post:

http://bujanda.blogspot.com/2009/06/el-voto-nulo-es-voto-duro.html

Saludos.

Kyuuketsuki said...

Cierto; solo para puntualizar, se me olvidó precisar que se trataba de Atenas. Es cierto que la decisión de guerrear contra Esparta fue terrible; pero también esa democracia entre ciudadanos libres fue la que eligió a Temístocles para defenderlos de la invasión persa. Y que gracias a lo mismo ganaron. Y bueno... sabemos que gracias a ello tenemos la civilización occidental que conocemos. Como decía Carl Sagan: "la democracia directa es como un equivalente de la ciencia: no es un sistema perfecto, pero es lo mejor que tenemos"

madreselvas said...

Al mexicano promedio no le gusta pensar y no le gusta tener que decidir, es por eso que la idea del voto en blanco les parece tan atractiva. Yo creo que es solo facilitarles el fraude a los que piensen hacerlo, la rebatinga entre el PRI y el PAN va a estar sabrosa. Es verdad que las opciones son muy limitadas, en algunas delegaciones más que en otras, pero buscando y pensando se puede encontrar un buen elemento o por lo menos "al menos pior"

Antonio said...

Juan Carlos: Acabo de leer tu post, y voy a comentar allá. Gracias por la mención.

Kyuuketsuki: Mi punto es que, aunque la democracia ateniense fue la primera, y admirable en su época, no creo que sea un modelo a emular hoy.

madreselvas: Bienvenida a mi blog. Está padre tu nick.

Yo espero que como mexicanos promedio, seamos capaces de despertar de esos defectos y tomar accion en los asuntos públicos, que lo son porque nos afectan a todos.

Un Abrazo.

Juan Carlos Bujanda Benitez said...

Creo que fue Ikram Antaki quien dijo mas o menos que: El tamaño de un país depende del tamaño de sus mediocres.

Se referia que son precisamente los mexicanos promedio quienes pueden cambiar el país, no los lideres carismáticos, estos encabezan movimientos, pero no modifican comportamientos, en cambio elevando el nivel de los promedio o mediocres, se eleva el nivel del país. Media Europa esta habitada por mediocres de muy alto nivel.

Saludos.

alecloz said...

el mejor argumento para anular mi voto: no tengo porke votar por el menos peor. de ser asi, lo estaria avalando. y tmb hay otro: los negocitos privados de algunos perderian su registro.

Antonio said...

Juan Carlos: Leyendo tus posts, me dan ganas de leer a Ikram Antaki, de quien sólo he leído "El espíritu de Córdova", libro que disfruté bastante.

Alecloz: No me parece el mejor argumento. Sólo tiene sentido práctico si alguno de los punteros es el menos malo, ya que al anular estarás dejando que alguno de los punteros gane.

En lo de desaparecer el registro de los partidos pequeños tienes razón, si no obtienen el 2% de la votación nacional (antes de quitar los nulos, como define el COFIPE en el inciso 1 del artículo 12) pierden su registro, aunque eso sólo es cuestión de probabilidades: el voto nulo aumenta las probabilidades de que los partidos con menor votación estén por debajo del 2%. Lo más probable es que eso afecte sólo al PSD, PANAL y, con suerte, Convergencia. Como van las cosas, parece que el verde y el PT van a conservar su registro e incluso aumentar su participación en las prerrogativas. Incluso esto último me parece mejor argumento que el primero que mencionaste, aunque me gusta más el de Juan Carlos de crear una fuerza ciudadana que mueva a los políticos a querer atraer sus votos, por implicar participación y visión a largo plazo.

Bienvenido a mi blog.

Un Abrazo.